La magia de Cambodia

Tuk tuk

Cambodia…como explicar toda una experiencia en unas pocas palabras. Cambodia es simplemente uno de los lugares que ás enseñanzas me ha regalado en la vida.

Desde el aire se ve como un lugar bastante deforestado, y al bajarse uno del avión lo recibe un abrazo de aire caliente, pero a la misma vez las mayores sonrisas de la gente local, que abren sus brazos para recibirlo a uno con los brazos abiertos.

Mi primer encuentro con un local fue con Mr. Cham (apodado papa). Un hombre de unos cuarenta y tantos años, al cual no pude entenderle ni una palabra, pero que me hizo sentir bienvenida desde el principio.

Mr. Cham me llevó en su Tuk Tuk (básicamente una canasta para 4 personas jalada por una moto) hacia mi hostal en Siem Reap,  en donde pasaría los próximos dos días. Las calles son un caos vial, pero un caos felíz.

Todos se lanzan a manejar por donde primero se les ocurre, y entre bicicletas, motos, Tuk Tuks y carros, es un verdadero milagro llegar al destino, pero al final nunca vi ningún accidente, así que supongo que los guía la buena vibra.

Dejé mis cosas en el hostel, y me fui con Ericka mi amiga a recorrer la ciudad en bicicleta. Asustada un poco al principio, pues hay que jugársela en el tránsito para salir ileso de la aventura, pero felíz de poder probar de primera mano el día a día de la ciudad.

dia 1 colla

Recorrimos algunos templos locales, el mercado central, y nos acompañó todo el tiempo el olor de las flores de Ylang Ylang, plantadas estratégicamente a lo largo de las calles de la ciudad, para añadirle magia al recorrido.

Fuimos a ver el atardecer al templo de Phnom Bakheng, en el complejo de templos de Angkor. Una de mis primeras visitas al pasado de la humanidad, al lado de Hazel y Ericka :)

amanecer angkor

Al día siguiente nos levantamos en la madrugada, para ir a ver uno de los mayores espectáculos que he visto en mi vida, la salida del sol desde el templo de Angkor. No hay manera posible de no enamorarse de este lugar!

Angk 1

Angkor es el monumento religioso más grande de la humanidad, construido primero como un templo hindú, para luego ser convertido a un templo budista. Cualquier descripción de lo grandioso del trabajo arquitectónico de Angkor se queda corta. Realmente no puedo entender como hicieron las civilizaciones antiguas para construir algo tan maravilloso hace tantísimo tiempo.

En la salida del templo, vimos monos Macacos que legaban a saludar a los turistas. Bastante tranquilos por lo general, solo se quedan viéndonos curiosos, pero salió uno enorme de una esquina y comenzó a caminar hacia nosotras.

Angk 2

Al principio imaginé que iba a seguir su camino, hasta que lo vi muy decidido caminando hacia mi! De la fascinación pasé al susto que me atacara, hasta que me di cuenta que tenía una bolsa de mangos en la mano, que era exactamente lo que quería (y que por supuesto le di sin pensarlo)

Hay muchos niños pequeños que andan solos, esto me partió el corazón, pero parece que es algo que se a vuelto muy común. Los papás los mandan a pedir limosna, y por más que uno quiera ayudarles, lo mejor que se puede hacer es darles comida.

Bayong w

De ahí salimos para el templo de Bayong, dominado por unas caras enormes en los cuatro costados de las torres. Estas caras parece que fueron producidas en serie de alguna manera, pues los detalles son increíblemente parecidos, y denotan una paz interior que invita a verlas por horas.

Ta phr

Y finalmente terminamos en Ta Phrom, un templo espectacular, que está siendo cubierto por  árboles gigantes, que no se sabe si lo están protegiendo o se lo quieren comer, pero aunque hay partes que se están cayendo a pedazos, la majestuosidad del templo cubierta de la fuerza de la naturaleza es indescriptible.

Mi aventura terminó en manos de Mr. Chem otra vez, cuando me llevó de vuelta al aeropuerto, cobrando apenas unos pocos dólares por su servicio, pero con una disposición y unas ganas de ayudar increíbles.

Mi corazón se fue contento de Cambodia, aprendí a ser más agradecida con la vida, pues después de conocer a esta gente maravillosa, no le encuentro la lógica a quejarse por lo que nos falta en la vida, pues lo tenemos absolutamente todo.

Cuando alguien que tiene casi nada te entrega a manos llenas con un corazón abierto, es cuando uno realiza que la humanidad está evolucionando como especie, que el mundo tiene muchísimo futuro, y que la esperanza y el amor es lo que nos va a mantener en el camino de la gradeza espiritual.

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